Quién fue Melquisedec?, por Julia Blum



La figura misteriosa 

La gente a menudo se pregunta quien fue Melquisedec. Algunos creen que fue Sem, el hijo de Noé reencarnado; otros que era un ángel; los primeros padres enseñaron que fue la pre-encarnación de Jesús, y muchos cristianos hoy en día todavía piensan lo mismo. Intentemos descubrir estas cosas. Como siempre, no reclamo tener la última respuesta, simplemente intento enriquecer el conocimiento de ustedes y que puedan tomar una decisión informada.

Primero, tenemos que confirmar la naturaleza “episódica” o “misteriosa” de la aparición de Melquisedec en la Biblia. Efectivamente, este nombre solo aparece dos veces en todo el compendio de las Escrituras hebreas (ver Génesis 14:18-20 y Salmo 110:4). En ambos se refiere a la misma figura, pero sin revelar mucho sobre su identidad. El Mequisedec de la Biblia hebrea es un sacerdote-rey de la Jerusalén pre-israelita, pero su origen no está claro: ¿Era una figura puramente mítica? ¿O era un personaje histórico del tiempo de los patriarcas a quien más tarde se le atribuyeron características míticas?

Melquisedec es descrito en el encuentro con Abraham después del regreso de su victoria sobre Quedorlaomer en Génesis 14:17-24. Melquisedec ofrece pan y vino a Abraham, le bendice y alaba a El Elyon, el creador del Cielo y la Tierra, el cual es responsable de la victoria de Abraham. Su sacerdocio era considerado como teniendo una importancia definida porque en el Salmo 110, encontramos el solemne juramento de Dios: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. Salmo 110:4

Precisamente, es la causa de este anonimato, sin genealogía o descendencia, figura misteriosa, escribe un gran erudito bíblico judío David Flusser, que en ciertos círculos judíos del periodo del Segundo Templo, la historia de Melquisedec se expandió como una especie de biografía mística: Melquisedec se convirtió en un ser pre-existente e inmortal. Flusser escribe: “Había aquellos que esperaban que él fuese el juez de los Últimos Días, cuando él, junto con las fuerzas celestiales indicarían los juicios de Dios y así los justos se convertirían en su porción y heredad”.[1]

¿Quiénes eran esos “ciertos círculos judíos” de los cuales se refiere Flusser? ¿Quiénes esperaban que Melquisedec fuese el juez de los Últimos Días? Una obvia reinterpretación escatológica del Melquisedec bíblico, sin duda familiar para muchos de mis lectores, viene del Nuevo Testamento la Epístola a los Hebreos, se refiere al mismo Melquisedec de la Biblia hebrea, enfatiza esta naturaleza “incógnita” de Melquisedec: sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre. Hebreos 7:3  La cualidad principal de Melquisedec en Hebreos es el anonimato: nadie le conoció antes de que él mismo se revelara a Abraham.

Sin embargo, los escritores del Nuevo Testamento no fueron los únicos (ni los primeros) que se dirigieron al Melquisedec bíblico. Otra re-interpretación escatológica (y una de las más antiguas) se encuentra en los escritos de Qumram.

Melquisedec como Mesías

Uno de los más antiguos y a la vez uno de los más sorprendentes y controvertidos documentos descubiertos en Qumram, es el fragmento llamado 11QMelchizedek. El manuscrito fue encontrado en 1956 en la cueva 11 de Qumram. Contiene varias apariciones del nombre Melquisedec, y por lo tanto, fue nombrado 11QMelquisedek. El manuscrito consiste en 14 fragmentos de 13 columnas sucesivas; la porción mejor conservada del documento, la columna ii, teje varios temas de escatología bíblica alrededor de Melquisedec. Estos temas incluyen: la liberación de Israel de la cautividad, el regreso a la Tierra, una expiación final para los pecados de Israel, el juicio de sus conquistadores, la proclamación de paz para Israel y la inauguración del reino de Dios.

11QMelquisedek pertenece al género de midrashim escatológico típico de Qumram, como indican la palabra pesher (2.12,17) y la frase “para los últimos días” (2.14). Algunos eruditos consideran 11QMelquisedek como el texto exegético más antiguo de Qumram. Compuesto dentro de la Comunidad de Qumram, es un pesher temático en cuatro textos bíblicos principales que tiene conexiones temáticas con otros: Levítico 25:8-13; Isaías 52:7; Isaías 61:1-2; y Daniel 9:24-25. A través de estos pasajes bíblicos, el autor quiso iluminar su enseñanza escatológica y demostrar “que los eventos de los días futuros, tal como él los presentó, eran el cumplimiento de las realidades ocultas presagiadas por Dios en las Escrituras”.[2]

Leamos las primeras líneas de la porción mejor conservada del documento, columna ii:

2 […] Y por lo que él dijo: Levítico 25:13 “En este año de jubileo [regresaréis cada uno, a su respectiva propiedad”, como está escrito: Deuteronomio 15:2 “Esta es]

3 la manera (de efectuar) la [liberación: cada acreedor, devolverá lo prestado [a su vecino. Él no coaccionará a si vecino o a su hermano cuando] la liberación de Dios [haya sido proclamada]”.

4 [Su inter)pretación para los últimos días se refiere a los cautivos, sobre quienes él ha dicho: Isaías 61:1 “Publicar libertad a los cautivos”. Y él lo hará

5 sus prisioneros rebeldes […] y de la heredad de Melquisedec para […] y ellos son la here[dad de Melqui]sedec quien

6 les hará retornar. Él proclamará libertad para ellos, los libertará de [la deuda] de todas sus iniquidades, Y esto [sucederá]

7 en la primera semana del jubileo que sigue a los nue[ve] jubileos. Y el día [de expia]ción es el final del décimo jubileo

8 en cuya expiación será hecha para todos los hijos de [Dios] y para los hombres de la porción de Melquisedec…
…..

15 Este es el día de [paz del que Dios] habló [del tiempo atrás a través de las palabras de Isa]ías el profeta, el cual dijo: Isaías 52:7 “Cuán hermosos

16 son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anun[cia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación], del que dice a Sion: ‘!!Tu Dios [reina’]”.

17 Su interpretación: las montañas son los pro[fetas…]

18 Y el mensajero es [el un]gido por el espíritu [mashiach haruach] del que Dan[iel] habló [“… hasta el momento de (el / un) Príncipe Ungido [mashiach nagid] habrán siete semanas….después de sesenta y dos semanas. . . (el/un) Ungido será cortado” Daniel 9:25, 26 ]. […y el mensajero de]

¿Cuáles son las cosas que 11Q13 explícitamente dice sobre Melquisedec? En los últimos días Melquisedec retornará a los dispersos de Israel a Tierra Santa (líneas 5-6); Melquisedec “proclamará libertad a los cautivos” (línea 6); Melquisedec les “libertará de… de sus iniquidades” (línea 6). También atribuyen a Melquisedec la expiación (לכפר) de todo lo que le pertenezca a él, en el Día de Expiación escatológico: la expiación será hecha para todos los hijos de l[uz y] para los hombres [de] la porción de Mel [qui]sedec גורל מל[כי]צדק (línea 8).

Presta mucha atención a los textos bíblicos citados: Levítico 25:8-13; Isaías 52:7; Isaías 61:1-2; y Daniel 9:24-25. Creo que cada estudiante de la Biblia reconocerá estos versículos como mesiánicos.

Más aún, en la antigua exégesis judía más allá de Qumram, tres o cuatro textos principales en 11QMelquisedek pueden ser vistos refiriéndose al Mesías. Así pues, el autor de Lucas y Hechos aplica Isaías 52:7 a Jesucristo en Hechos 10:36. Lev.Rab. 9:9 cita el mismo versículo respecto al “rey mesiánico”. Segundo, Isaías 61:1-2 viene a ser el clamor mesiánico en boca de Jesús en Lucas 4:18-19 – y el mismo pasaje es mencionado en Lam. Rab 3:9 “en conexión con la redención”.Finalmente, Daniel 9:25-26 como el único pasaje en el Tanáj (Antiguo Testamento) que usa el título משיח en un contexto escatológico, era ampliamente entendido en referencia al Mesías. Por tanto, podemos concluir que cada selección de los textos bíblicos de 11QMelquisedek nos inclina hacia una lectura mesiánica. Melchizedec de 11QMelquisedek puede considerarse ciertamente como un salvador escatológico e incluso como Mesías.

Melquisedec como salvador trascendental

Continuamos con nuestro debate sobre uno de los documentos más antiguos y sorprendentes descubiertos en Qumran, el fragmento llamado 11QMelquisedek. En nuestro último artículo, vimos la vasta selección de los textos bíblicos de 11QMelquisedek dando testimonio de una lectura mesiánica en este texto. El Melquisedec de 11QMelquisedek, ciertamente puede ser visto como un salvador escatológico e incluso como Mesías. Y aunque aquí está claro que no es un mesías terrenal: la característica más sorprendente de Melquisedec en 11QMelquisedek es que no es un ser humano corriente, mortal, —sino que es descrito como una exaltada figura celestial, y su naturaleza trascendental es evidente—. ¿Cómo lo sabemos?

En primer lugar, varios pasajes bíblicos, cuyo tema original es Dios, están relacionados aquí con Melquisedec. El autor de 11QMelquisedek enfatiza la trascendencia de Melquisedec aplicando estos pasajes, directamente a Él. Por ejemplo, la línea 9 de la segunda columna cita a Isaías 61:2 de manera bastante inusual. El profeta bíblico había hablado del “el día de venganza de YHWH” y el autor de nuestro pesher reemplazó el tetragrama con el nombre de Melquisedec: “es el año de la buena voluntad de Melquisedec”.

Más aún, no solo el autor de 11QMelquisedek reinterpreta “el año de la buena voluntad de YHWH” como el “el año de la buena voluntad de Melquisedec” en Isaías 61:2a, sino que con toda probabilidad, reconoce a Melquisedec como ‘su Dios’,אלוהיך , en Isaías 52:7: Y “Tu Dios… [Melquisedec el cual les li]ber[ará de la ma]no de Belial… (líneas 23-25).

Además, aquí Melquisedec está en oposición a Belial, el malvado líder angelical, y en la biblioteca de Qumran, los antagonistas de Belial son los seres angelicales (ver por ejemplo, 11QS iii 20-21). Nuestro texto, sin embargo, muestra claramente que el rol de Melquisedec es más elevado que el de los ángeles. Él es un líder de las tropas angelicales: según 11QMelquisedek ii 14, él no actúa individualmente, sino que todos los seres divinos acuden en su ayuda: כול אלי, probablemente אלי [הצדק]: En su ayuda todos los dioses de [justicia]… ובעזרו כול אלי [הצדק]… Melquisedec y Belial , de ambos se ha dicho que tienen un “grupo” (גורל), es decir, pueblos unidos que les pertenecen –y a través de la biblioteca de Qumran–, solo Dios o sus principales líderes angelicales tienen su propio “grupo” (1QM xiii 10-11). No hay duda, por lo tanto, que el autor de 11QMelquisedek está haciendo énfasis en la naturaleza celestial, sobrenatural de Melquisedec: aquí Melquisedec es el salvador escatológico trascendente.

¿Él también está representado aquí como un Salvador Oculto?. Por lo tanto, desde luego, estoy interesada en ver si quizá los sectarios de Qumran también esperaban que el Mesías llegase de incógnito. ¿Quién era el Maestro de Justicia en los escritos de Qumran? ¿Cómo murió? ¿Pensaban los sectarios que él era el Mesías? Si fuese así, ¿cómo explicarían el hecho de que tan pocos le reconociesen? ¿Era un mesías irreconocible? ¿Era un mesías silencioso? Y ¿dónde entra Melquisedec en esta imagen? Ciertamente cualquier dogmatismo debe ser excluido aquí: el estado de los fragmentos de los restos de la biblioteca de Qumran no nos permiten una clara indicación de la opinión teológica de un documento o pasaje. Sin embargo, todavía podemos intentar responder a estas preguntas, y al hacerlo, intentaremos comprender lo que los sectarios de Qumran creyeron respecto al mesías secreto.

Melquisedec como “Salvador Oculto”

Regresemos otra vez a las primeras líneas restauradas de la columna II. El texto empieza citando a Levítico 25:13, cuya legislación paralela en Deuteronomio 15:2 es traída juntamente con un estilo típicamente del midrash:

2 […] Y por lo que él dijo: Levítico 25:13 “En este año de jubileo [regresaréis cada uno, a su respectiva propiedad”, como está escrito: Deuteronomio 15:2 “Esta es]

3 la manera (de efectuar) la [liberación: cada acreedor, devolverá lo prestado [a su vecino. Él no coaccionará a si vecino o a su hermano cuando] la liberación de Dios [haya sido proclamada]”.

El punto de partida del debate, es la liberación de todas las deudas que la Torá requiere en el Año de Jubileo. Para marcar el próximo paso, el autor procede con su propio pesher en Levítico 25. En este pesher, el autor descubre un significado escatológico de la institución del Año de Jubileo: “Su interpretación para los últimos días respecto a los cautivos […]” la palabra “cautivos” השבויים, sin duda es un eco de Isaías 61:1, y mediante esta conexión, el autor es capaz de interpretar el Año de Jubileo escatológicamente y entender la salvación final como el cumplimiento de la predicción sobre la liberación de los cautivos predicha en Isaías 61:1, y el último año de liberación. En este contexto escatológico, el autor menciona repetidamente el nombre de Melquisedec: existen cautivos que son herencia de Melquisedec y en el Año de Jubileo los hará regresar.

Así pues, el significado escatológico del Año de Jubileo adquiere aquí una nueva dimensión: el Año de Jubileo no es solo el año de liberación de los cautivos, sino también el año de la salvación de Dios, el año de la restauración de su libertad, –y también–, el año de revelar a Melquisedec como su salvador. La interpretación parece ser confirmada con el uso del Salmo 7:8b-9a en las líneas 10-11. Después de citar el Salmo 82:1, con referencia al rol celestial de Melquisedec como Dios y Juez, el escritor continua citando el Salmo 7: “Y respecto a Él di[jo: ‘Y] sobre [ello] a las alturas regresan: Dios juzgará a los pueblos”. La exaltación de Melquisedec es llamada aquí un retorno: el texto habla de la revelación pública y de la instalación de quien ha existido pero no ha sido revelado antes de ese momento. Así pues, en 11QMelquisedek vemos la manifestación del salvador escatológico, quien se ha mantenido oculto y ahora se revela para traer libertad a todos los cautivos, cumpliendo así la predicción de liberación de los cautivos predicha en Isaías 61:1.

La figura del “Salvador Oculto”

Este artículo concluye nuestro análisis de 11QMelquisedek. Como hemos visto  todo este escrito presenta un escenario escatológico del juicio venidero. En este sentido, tenemos aquí todos los componentes necesarios: el final que está por llegar y el juicio, por una parte, y la salvación de los justos, por la otra. Sin duda a Melquisedec se le ha dado el papel central en la salvación escatológica de los justos y el juicio de los malvados. Al final del noveno jubileo, durante la primera semana del décimo jubileo, en el Día de la Expiación, la expiación será hecha para todos “los hijos de luz y para los hombres de Melquisedec”. (2.8). En ese momento, Melquisedec ejecutará también el juicio sobre Satanás y los espíritus de su ejército. Aquí Melquisedec es el instrumento del juicio escatológico de Dios. Él es salvador escatológico de los justos; como instrumento de Dios, él juzgará en el Día de la Expiación en el momento del juicio final de Dios, cuando Belial y los espíritus de su ejército sean derrotados.

“Melquisedec ejecutará la venganza de los juicios de Di[os] en [aquel día y serán li]ber[ados de las manos de] Belial y de las manos de todos los espí[ritus de su ejército]” (Columna 2.13).

Así pues, vemos que la figura Qumránica de Melquisedec es una imagen sobrehumana, trascendente, siendo revelada y manifestada en el Día del Juicio, y en este sentido, el fragmento podría ser como una representación del modelo de “Salvador Oculto” como la que comentamos y vimos en los Evangelios. Es muy importante destacar que, la salvación no solo llega aquí a través del Salvador Oculto de los últimos tiempos, sino que también llega para aquellos que le pertenecen —solamente para los hijos de luz que pertenecen al ejército de Melquisedec—. Así, este típico motivo del Nuevo Testamento ya sucede aquí. 11QMelquisedec probablemente data de finales de la segunda mitad del siglo II a.C.; el tema es, ¿veremos algunos cambios y algunas novedades en la figura del “Mesías Oculto” en documentos posteriores del Qumran?

El maestro de justicia como Mesías Secreto

“Creo que los sectarios del Qumran probablemente hayan creído que el Melquisedec eterno, cuyo prototipo humano salió al encuentro de Abraham para recibir presentes y bendecir el pan y el vino, llegó como hombre y era conocido como el Maestro de Justicia,”[3] escribe John O’Neill. Ellos creyeron que sería revelado en el día de liberación como juez de todo. Incluso en el título, Maestro de Justicia, O’Neill ve una referencia oculta en el nombre de Melqui sedec, Rey de Justicia. Para mantener esta tesis, O’Neill cita el pasaje del comentario de Habacuc que explica que, la salvación en el Día del Juicio dependerá de la fe en el Maestro de Justicia. Habacuc 2:4b dice, “mas el justo por su fe vivirá”. 1QpHab 8.1-3 comenta: “Interpretado, esto concierne a todos los que observan la Ley en la Casa de Judá, a quienes Dios liberará de la Casa de Justicia por causa de sus sufrimientos y por causa de su fe en el Maestro de Justicia”. Si aquellos que han de ser salvos en el Día del Juicio son salvados por la fe en alguien, ese alguien no puede ser nadie más que el Mesías. Así, según O’Neill, los Qumranitas creían que el Mesías, que había estado oculto en el cielo como el Melquisedec celestial, vino y vivió entre ellos bajo la forma del Maestro de Justicia.

Un libro de Michael Wise, The First Messiah, argumenta lo mismo entre líneas. La tesis principal del libro es que el Maestro de Justicia —Judá, como le llama Wise— era visto por sus seguidores como el Mesías. Wise extrae sus argumentos principalmente de fuentes literarias e históricas. Habiendo analizado los textos históricos y literarios, llega a una sorprendente conclusión que antes de Judá (mediados del primer siglo a.C.) casi no habían escritos sobre el Mesías, mientras que después de mediados del primer siglo a.C., encontramos muchos textos que hablan sobre el Mesías. Además de esta prueba de evidencias externas, Wise también aporta un examen detallado de los textos de Qumran (los Himnos de Acción de Gracias) en su búsqueda de la identidad mesiánica de Judá. Habiendo dicho esto, llega a la conclusión definitiva: El Maestro de Justicia, creyó ser él mismo el Mesías de Israel —y así lo creyeron sus seguidores—.

Así pues, si realmente el Maestro de Justicia se creía el Mesías de Israel, entonces ¿por qué fueron tan pocos los que le reconocieron? Precisamente es aquí, que el tema del no-reconocimiento —del mesías “incógnito” quien viene y no es reconocido— entra en escena. “Judá llegó a creer que la nación le había rechazado porque esa era la manera que Dios había planeado desde siempre. Él era el mesías pero también era un secreto;”[4] él estaba oculto, no reconocido por lo que era para muchos de sus contemporáneos. “Él, quien nutre el Retoño Santo para ser el Árbol de la Verdad, está oculto en sí mismo, sin estima, su secreto está sellado”. [5] Cuando Dios se revele a su pueblo y se haga manifiesto, entonces el pueblo reconocerá su error y apreciará a Judá por lo que realmente es. Sin embargo, hasta entonces, debe permanecer silencioso y en secreto: “Ciertamente ellos no me apreciarán hasta que Tú manifiestes Tu fortaleza poderosa a través de mí”.[6]

Notablemente, Michael Wise cree que el entendimiento de Judá sobre su secreto mesiánico vino directo del Himno del Siervo de Isaías: Él fue despreciado, y nosotros no le apreciamos… Él no tenía forma o majestad para que le admirásemos, nada en su apariencia para que le deseásemos.  Isaías 53:2,3  Muy pronto estaremos analizando aquí las profecías de Isaías; por ahora, tan solo es importante para nosotros comentar el hecho de que para Wise, esta conexión entre el incógnito mesiánico y el Himno del Siervo de Isaías es bastante claro.

Ahora, habiendo analizado los textos y los comentarios, podemos guardar el siguiente retrato. Los sectarios de Qumran creían que el Melquisedec eterno, cuyo prototipo humano se encontró con Abraham para recibir los dones y bendecir el pan y el vino, había estado oculto en el cielo hasta el tiempo señalado; entonces vino como hombre y fue conocido como el Maestro de Justicia; él sabía que era el Mesías y sus seguidores lo sabían también; sin embargo, la mayoría de la gente no le reconoció por quien era, en respuesta a ello, él enseñó que este era el modo en que Dios lo planeó desde siempre. Era el plan original de Dios para Su Mesías —y en obediencia a este plan, el Mesías debía permanecer en silencio—.

Notas:
[1] Flusser, David, Judaism and the origins of Christianity, Jerusalem, 1988. p. 192

[2]  Xeravits, Geza G. King, Priest, Prophet: Positive Eschatological Protagonists of the Qumran Library, Brill Leiden Boston, 2003, p.69 .

[3] O’Neill, J. C. Who Did Jesus Think He Was? (Biblical Interpretation Series, Vol 11), Brill Academic Publishers, 1995 – p.72.


[4] Wise, Michael, The First Messiah: Investigating the Savior Before Jesus, 1999 -p.209

[5] 1QH xi 11

[6] 1QH xii 25.

Muchas de las cosas que has leído aquí, las digo a mis estudiantes en las clases de Hebreo Bíblico. Si este artículo abre tu apetito por descubrir los tesoros ocultos de la Biblia hebrea, estaré muy feliz al proveer más información respecto a los cursos de idiomas bíblicos.

Autora:
Julia Blum, maestra y autora de varios libros sobre temas bíblicos. Ella enseña dos cursos bíblicos en el Instituto de Estudios Bíblicos de Israel, "Descubriendo la Biblia hebrea" y "Antecedentes judíos del Nuevo Testamento", y escribe ideas hebreas para estos cursos.

Israel Institute of Biblical Studies
Quién fue Melquisedec?, por Julia Blum Quién fue Melquisedec?, por Julia Blum Reviewed by Nexo Cristiano on septiembre 11, 2019 Rating: 5
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