Teología Sistemática, de J. Oliver Buswell, Jr.

Teología Sistemática,  de J. Oliver Buswell, Jr.

Esta teología sistemática provee respuestas sencillas y satisfactorias a toda una serie de importantes preguntas teológicas. La vasta experiencia y el caudal académico de Buswell, junto con su posición teológica, conservadora, ortodoxa, evangélica, lo capacitan admirablemente para respaldar con toda confianza esta importante contribución a la literaria de la teología sistemática. Publicado originalmente en 1962 en dos volúmenes por Zondervan Publishing House, con el título: A Systematic Theology of the Christian Religion. Siendo editado y publicado en español por el ministerio LOGOI

Es una obra de consulta profunda y documentada, indispensable al erudito y al estudiante de teología, y a la vez escrita en forma capaz de ser leída con interés y provecho por cualquier persona de mediana cultura.

La edición en español se presenta en 4 volúmenes, que están disponibles en PDF, ya casi no se consiguen en formato físico. Y puedes descargar gratuitamente la colección completa en sola carpeta, con sus respectivas portadas y digitalizados de forma original, desde nuestro canal en Telegram (t.me/nexocristiano) o desde la sección archivos del grupo en Facebook.

     Parte 1: Dios y su revelación 
     Parte 2: El hombre y su vida de pecador 
     Parte 3: Jesucristo y el plan de salvación 
     Parte 4: Escatología 


Definiendo que es la teología sistemática 

La palabra «teología», formada de las voces griegas theos, «Dios», y logos, «expresión racional», y que literalmente significa «razonamiento que trata de Dios», puede definirse como el estudio que trata directamente de Dios y de su relación con el mundo y el hombre. 

La palabra «religión» viene del latín religare, que significa «atar firmemente». Religión no es sinónimo de teología. La religión quiere decir comúnmente la serie de creencias, actitudes, y prácticas que indican y expresan los sentimientos y las convicciones de un grupo de personas que se consideran atadas a algo que para ellas es supremo. 

La palabra «culto», estrechamente relacionada con la palabra «religión», indica un complejo de actividades dirigidas a rendir adoración y reconocimiento a aquello a lo cual se le atribuye valor supremo. 

Una religión es, pues, cualquier conjunto de prácticas, creencias, y actitudes por medio de las cuales los hombres se sienten ligados a cualquier objeto o ideal al cual consideran como el supremo valor. Según esta definición, el comunismo y algunas otras manifestaciones del ateísmo pueden ser considerados como religiones, bien qué falsas religiones. 

Es necesario diferenciar entre el cristianismo como una religión y la teología cristiana. Como religión, el cristianismo comprende ciertas creencias y prácticas alrededor de la persona de Cristo y de aquellos que se tienen a sí mismos por sus adoradores. El cristianismo tiene una teología, de la misma manera que de cualquiera otra religión que incluya la creencia en lo sobrenatural, puede decirse que tiene una teología; pero el cristianismo como religión es un concepto más amplio que el de teología, ya que incluye costumbres, prácticas, hábitos, e instituciones (la más importante de las cuales es la iglesia), cosas todas que, aunque sean expresiones de la teología cristiana, no constituyen en sí mismas teología.

La palabra «sistemática», aplicada a nuestro tratamiento del tema y al título de esta obra, conlleva implicaciones en extremo amplias. Se deriva de sunistano, un verbo griego que significa organizar, o componer una pluralidad de cosas en un todo. En nuestro caso, el empleo de la palabra implica que el estudio de Dios en su relación con el mundo y el hombre es susceptible de ser organizado como un todo sistemático. La palabra «sistemático» sugiere así un grado relativamente elevado de integración, coherencia, y correspondencia entre las afirmaciones y los hechos. 

La teología sistemática como doctrina didáctica implica, pues, un alto grado de integración. Teóricamente podría existir una teología sistemática de la mitología griega, romana, o escandinava, aunque tal disciplina no ha sido nunca parte importante de un programa académico. La importancia de la teología sistemática de la religión cristiana se basa en la asunción de que «Dios [existe]... y es galardonador de los que le buscan» (Heb 11.6), o en otras palabras, que existe un cuerpo de verdad susceptible de conocimiento, y que es posible expresar esta verdad en forma ordenada. 

Al sistema de doctrinas de la religión cristiana se llega desde muy diferentes direcciones. En la experiencia de un niño criado en un hogar cristiano, el conocimiento se adquiere a través del ejemplo y la instrucción paterna. En el caso de alguien que venga al cristianismo desde afuera, el medio puede ser un tratado, una porción de la Escritura, o, con frecuencia, la observación de la vida y la conducta de una persona cristiana. 

El sistema de la verdad cristiana es un todo estrechamente integrado, en el que cada parte guarda una íntima interdependencia con cada otra. Esto no es simplemente algo inherente a la naturaleza formal de las proposiciones lógicas, sino que forma parte de la naturaleza de las doctrinas tal como han sido reveladas. Si se niega al Cristo que es revelado en la Biblia, hay que negar también la Trinidad y negar asimismo a la Biblia. Si se asume que el Cristo de la Biblia es verdadero, la Trinidad queda también como verdadera, y asimismo la Biblia, etc. En la sistematización de la verdad que da lugar a la teología cristiana, si se niega cualquier doctrina básica, todas las demás resultan implícitamente negadas. A su vez, la afirmación de cualquier parte importante del sistema de la doctrina cristiana conduce lógicamente a la afirmación de cada una de las demás partes. 

La cuestión entonces no es por donde nos dice la lógica que debemos empezar, sino por donde es práctico empezar. Por dondequiera que se empiece habrá de hacerse dando por sentada la verdad de cualquiera otra parte esencial del sistema. Nosotros aquí no empezaremos con el estudio de la naturaleza de la Biblia, como hacen algunos teólogos. Siguiendo el propósito de esta obra, empezaremos con la doctrina de Dios tal como se enseña en la Biblia, asumiendo que la Biblia es una fuente confiable de información. Luego del estudio de la naturaleza de Dios, las evidencias de su existencia, y su subsistencia trina, pasaremos a considerar la creación, la providencia, y las evidencias de la revelación e infalibilidad de la Biblia, todo lo cual estaremos dando por sentado.
Texto extraído del prefacio del primer tomo de Teología Sistemática, de J. Oliver Buswell

Descargar los 4 volúmenes en sola carpeta
Descargar desde Telegram



Descargar desde Facebook



Descargar desde Mega  
 
 
 
Sobre el autor:
N. en 1895, en Mellon (Wisconsin, EE.UU.). Estudió en la Universidad de Minnesota (A.B., 1917), en el Seminario Teológico McCormick (B.D., 1923), en la Universidad de Chicago (M.A,. 1924) y en la Universidad de Nueva York (Ph.D., 1949).

Ordenado en la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos (1918). Durante la lª Guerra Mundial sirvió como capellán del ejército (l918-19). Pastoreó diversas iglesias presbiterianas y reformadas en Minnesota, Wisconsin y Brooklyn (1919-26). Como Presidente de Wheaton College (Illinois, 1926-39), atrajo al colegio gran número de estudiantes -el mayor de toda la nación-, por su devoción y rigor intelectual. Muchos líderes evangélicos de la siguiente generación se formaron en Wheaton en aquel tiempo. Gordon H. Clark (1902-86) ejercía como profesor de filosofía.

En 1936 fue expulsado del ministerio presbiteriano por su relación con una junta misionera presbiteriana independiente, de corte conservador, en la que se encontraba J.G. Machen (v.). Pasó a ser profesor en el recién fundado Seminario Teológico Fe (Wilmington, Delaware, 1939-40). También fue profesor en el Instituto Bíblico Nacional de Nueva York ( Shelton College, en la actualidad, 1941-55). Fue, además, profesor y presidente, del Covenant Theological Seminary ( St. Louis, Missouri, 1955-69).

Participó activamente en la controversia fundamentalista, al lado de J.G. Machen (v.), entre otros. Su doctrina premilenial no dispensacionalista en escatología le llevó a enfrentarse con los que no admitían semejante esquema en la tradición reformada, pese a su firme defensa del calvinismo ortodoxo. Junto a Carl McIntire (n. 1906) quiso construir un movimiento fundamentalista con bases más amplias que el calvinismo estricto de Machen.

Fue presidente de la asociación de Iglesias Fundamentalistas Independientes de América. Partió con el Señor en 1977.

En su teología dio un lugar muy importante a la defensa racional de la fe y a las pruebas de la existencia de Dios, en la línea de Tomás de Aquino, aunque enfocado desde una perspectiva personal.

Fuente: Clie.es /Logoi.org /Wikipedia

Nota:  En el canal de Telegram (t.me/nexocristiano) y en el grupo de Facebook (facebook.com/groups/nexocristiano), puedes encontrar todo estudio completo en PDF, así como los textos completos de las tres confesiones mencionadas. Necesitas suscribirte para visualizarlos.

Desde nuestro perfil en Twitter/NexoCristiano, puedes retwittear nuestros mensajes y ayudarnos a difundir el sitio.
Suscribiéndote al Canal en Telegram (t.me/nexocristiano), puedes ver videos, escuchar audiolibros, descargar ebooks gratuitos, cursos bíblicos completos y más recursos que NO encontrarás en el sitio. Ir a Telegram

Te puede interesar:
Teología Sistemática, de J. Oliver Buswell, Jr. Teología Sistemática,  de J. Oliver Buswell, Jr. Revisado por el equipo de Nexo Cristiano on mayo 31, 2023 Rating: 5
Con tecnología de Blogger.