¿Cómo debemos vivir entonces? Auge y declinación del pensamiento y la cultura occidental, por Francis A. Schaeffer
¿Cómo debemos vivir entonces?
Auge y declinación del pensamiento y la cultura occidental — Francis A. Schaeffer · 50 años de vigencia (1977–2027)
Reseña: 50 años después, más vigente que nunca
En 1977, cuando Francis Schaeffer presentó esta serie de diez episodios filmados en localizaciones históricas de Europa, muchos la recibieron como un ejercicio académico extraordinario pero circunscrito a su tiempo. Medio siglo después, el diagnóstico que Schaeffer hizo de Occidente no solo no ha envejecido: se ha vuelto más preciso y más urgente.
La pregunta del título —¿Cómo debemos vivir entonces?— es en sí misma una declaración de guerra a la apatía. Schaeffer no escribe para los indiferentes. Escribe para quien siente que algo se ha roto en la cultura occidental y no sabe exactamente dónde ni cuándo; para el cristiano que intuye que la crisis que observa en la política, el arte, la ciencia o la ética tiene raíces filosóficas profundas; y para quien se ha preguntado por qué el humanismo —esa gran apuesta del hombre autónomo— ha producido, una y otra vez, pesimismo, relativismo y autoritarismo en lugar de la libertad y la dignidad que prometía.
La tesis central
El argumento de Schaeffer es simple en su estructura y devastador en sus implicaciones: las ideas tienen consecuencias. Lo que una cultura piensa determina cómo vive. Si la cosmovisión de fondo es que el hombre es autónomo, que no existe un Absoluto que lo trascienda, que la razón humana es la medida de todas las cosas, entonces la cultura que nace de esa cosmovisión producirá, inevitablemente, fragmentación, pérdida de dignidad humana y, en última instancia, autoritarismo o nihilismo. No como accidente, sino como consecuencia lógica.
La demostración la hace Schaeffer recorriendo la historia de Occidente desde Roma hasta los años setenta del siglo XX, deteniéndose en la pintura, la música, la literatura, la ciencia, la filosofía y la política como indicadores del estado espiritual de cada época. Esta es, quizá, la originalidad más duradera de la obra: Schaeffer lee la cultura como teólogo y lee la teología como historiador de la cultura.
¿Por qué sigue siendo relevante 50 años después?
Cuando Schaeffer escribió sobre la «paz personal y la abundancia» como los dos valores empobrecidos que dominan a las sociedades que han perdido su consenso cristiano, estaba describiendo exactamente la condición del cristiano occidental promedio del siglo XXI. Cuando alertó sobre el riesgo de una «élite manipuladora» que llenaría el vacío dejado por la desaparición del consenso cristiano, estaba describiendo dinámicas que hoy se viven en debates sobre censura, manipulación mediática, bioética y control social.
La advertencia sobre la «ley sociológica variable» —aquella que ya no descansa en absolutos revelados sino en lo que la mayoría considera conveniente en cada momento— es hoy el paradigma dominante en el debate jurídico y político de las democracias occidentales. Y el análisis del arte como barómetro espiritual de una cultura, desde el impresionismo hasta Picasso y el cine de Bergman, resulta perfectamente aplicable al entretenimiento digital y la cultura popular de nuestra era.
Una obra que debería estar en la biblioteca de todo pastor, líder cristiano, maestro y creyente que quiera entender por qué el mundo es como es, y cuál es la responsabilidad del pueblo de Dios en ese mundo.
Recursos y Obras Completas
Para profundizar en el pensamiento del autor, te recomendamos explorar sus colecciones completas de ensayos y libros:
- En español: El Dios que está ahí, Huyendo de la razón, y su trilogía clásica sobre la cultura, disponibles en Editorial CLIE y Editorial Andamio.
- En inglés: The Complete Works of Francis A. Schaeffer (cinco volúmenes que ordenan de forma temática su legado intelectual, publicados por Crossway Books).
Índice de los 10 capítulos
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1
La era romana
Los fundamentos del Imperio, la persecución de los primeros cristianos y el colapso de una civilización sin absolutos.
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2
La Edad Media
De la caída de Roma a la caída de Constantinopla: arte, Iglesia medieval y el papel decisivo de Tomás de Aquino.
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3
El Renacimiento
Giotto, Leonardo, Miguel Ángel y el dilema humanista: cuando el hombre se pone a sí mismo en el centro.
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4
La Reforma
Lutero, Calvino, Bach y Rembrandt: el regreso a la Biblia como autoridad final y sus efectos culturales extraordinarios.
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5
La era revolucionaria
Lex, Rex, la Revolución Francesa, la revolución rusa y la Revolución Industrial: la Reforma frente al humanismo político.
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6
La era científica
Galileo, Newton, Bacon, Darwin y la pregunta decisiva: ¿puede la ciencia sostenerse sin un Dios racional que creó el universo?
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7
La era de la sin razón
Rousseau, Sartre, Heidegger, Huxley y el existencialismo: cuando el humanismo abandona la razón en busca de significado.
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8
La era de la fragmentación
Impresionismo, Cézanne, Picasso, Bergman, Cage: el arte como espejo fiel de una cosmovisión rota.
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9
La era de la paz personal
Berkeley, Woodstock, el marxismo-leninismo, la ley arbitraria y los dos valores empobrecidos que dominan Occidente.
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10
Decisiones finales
Las dos únicas alternativas reales: la élite autoritaria o el retorno al consenso cristiano. La esperanza del Evangelio.
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Biografía: Francis A. Schaeffer (1912–1984)
Francis August Schaeffer
Teólogo · Filósofo · Apologista cultural · Fundador de L'Abri Fellowship (Suiza)Francis August Schaeffer nació el 30 de enero de 1912 en Germantown, Pennsylvania. De joven se interesó profundamente por la filosofía griega clásica, y fue precisamente esa búsqueda intelectual la que lo llevó, a los dieciocho años, a leer el Antiguo Testamento con la misma actitud crítica con que había leído a los filósofos. Al cabo de seis meses, llegó a la conclusión de que la Biblia ofrecía respuestas coherentes a las preguntas que la filosofía humanista no podía resolver. Se convirtió al cristianismo y fue bautizado en 1930.
Formación y ministerio en Europa
Estudió en el Hampton Sydney College (Virginia) y luego en el Westminster Theological Seminary de Filadelfia, donde fue alumno del gran teólogo reformado J. Gresham Machen. Más tarde completó su formación en el Faith Theological Seminary, donde obtuvo su B.D. Fue ordenado ministro presbiteriano en 1936.
En 1948, Schaeffer y su esposa Edith se trasladaron a Europa como misioneros. En 1955 fundaron en Huémoz-sur-Ollon, en los Alpes suizos, la comunidad conocida como L'Abri Fellowship —«refugio» en francés—, un hogar abierto a estudiantes, artistas, intelectuales y buscadores de toda procedencia que llegaban con preguntas sobre Dios, la fe y la cultura. La casa de los Schaeffer se convirtió en uno de los centros de debate cristiano más influyentes del siglo XX.
Aporte teológico y filosófico
La contribución más duradera de Schaeffer al pensamiento cristiano fue su desarrollo de una apologética integral que no separaba la fe de la cosmovisión, la teología de la filosofía, ni la proclamación del Evangelio del compromiso con la cultura. Varios elementos caracterizan su pensamiento:
- La línea de desesperación: identificó un punto de inflexión en la historia del pensamiento occidental —entre Hegel y Kierkegaard— donde el optimismo humanista cedió paso al pesimismo y a la búsqueda de significado en el terreno irracional.
- Las ideas tienen consecuencias: la cosmovisión de fondo de una persona o cultura determina cómo actúa, cómo hace arte, cómo legisla y cómo muere.
- La verdad como proposición: en un entorno eclesial cada vez más influido por el neo-ortodoxismo barthiano, Schaeffer insistió en que la Biblia comunica verdad proposicional —afirmaciones que son verdaderas o falsas— que abarca no solo lo espiritual sino también lo histórico, lo científico y lo cultural.
- El señorío de Cristo sobre toda la vida: influido por la tradición reformada holandesa de Abraham Kuyper, sostuvo que no existe ámbito de la vida humana —arte, ciencia, política, filosofía, familia— que quede fuera del señorío de Cristo y de la relevancia del Evangelio.
Influencia en la cultura evangélica
La influencia de Schaeffer sobre el evangelismo anglófono del siglo XX es difícil de exagerar. Fue determinante en la formación de figuras como Chuck Colson (fundador de Prison Fellowship) y Os Guinness, e influyó en una generación entera de líderes del movimiento pro-vida en Estados Unidos. Su obra A Christian Manifesto (1981) fue citada públicamente por Ronald Reagan. Su hijo Franky Schaeffer colaboró en la producción de la serie documental ¿Cómo debemos vivir entonces?
Últimos años y legado
A principios de los años ochenta, Schaeffer fue diagnosticado con linfoma. En lugar de retirarse, intensificó su trabajo: escribió A Christian Manifesto (1981) y The Great Evangelical Disaster (1984), dos de sus obras más directamente políticas y proféticas. Murió el 15 de mayo de 1984 en Rochester, Minnesota, a los setenta y dos años. Su esposa Edith continuó el trabajo de L'Abri hasta bien entrado el siglo XXI.
Francis A. Schaeffer · ¿Cómo debemos vivir entonces? (1977) · Publicado para edificación de la comunidad cristiana de habla hispana en Nexo Cristiano.
Revisado por el equipo de Nexo Cristiano
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octubre 01, 2026
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